El Liverpool había vuelto a la vida en la Copa de la Liga gracias al gol de Philippe Coutinho a siete minutos del final del partido, pero los que terminaron festejando fueron los del Manchester City, pura y exclusivamente, gracias a su arquero Willy Caballero, que tuvo una actuación fenomenal en la definición por penales.
Luego de que no se sacaran ventajas en el tiempo suplementario, la definición había comenzado cuesta arriba para los de Manuel Pellegrini, porque Fernandinho falló su remate luego de que Emre Can convirtiera el primero para el Liverpool. Sin embargo, allí apareció la figura de Caballero para atajar los tres penales consecutivos de los Reds, mientras que Jesús Navas, Sergio Agüero y Yaya Touré convirtieron.
Lo gracioso de la definición fue que ni bien Touré convirtió el penal definitorio y se sacó la camiseta para festejarlo, Caballero aún no se había dado cuenta que la serie estaba terminada y pensaba que debían patearle otro penal. Lógicamente, cuando vio al resto de sus compañeros corriendo hacia él para abrazarlo, reaccionó y empezó a festejar.